Los dados ruedan de nuevo en la Estación de la Ciencia y la Tecnología en unas jornadas repletas de nuevas aventuras
Las VI Jornadas de Rol de Ajetreo Burgos han vuelto a demostrar algo que ya sabíamos: que en Burgos hay ganas de jugar, de compartir y de contar historias . Porque aquí venimos a algo más que tirar dados: venimos a vivir aventuras.
El pasado sábado 21 de marzo la Estación de la Ciencia y la Tecnología volvió a convertirse en refugio desde el que abrir una puerta la exploración de diversos mundos. Desde la fantasía más clásica de D&D, Warhammer Fantasy o Forbidden Lands, hasta el horror más inquietante de Ragnarok y La Llamada de Cthulhu, pasando por la ciencia ficción en Fallout y Coriolis y la combinación de magia e historia medieval de Aquelarre y Canción de Hielo y Fuego. Una historia esperando para cada jugador.

Un viaje por caminos distintos e increíbles sin moverte de la mesa. Y eso es precisamente lo bonito y extraordinario de estas jornadas, que siempre hay algo nuevo por aprender y descubrir. Conectar con esa curiosidad, dejar volar la imaginación y sentir cierta libertad. Ese “todo es posible”.
Porque, al final, lo importante no es a qué jugamos, sino lo que pasa mientras jugamos. Hubo quien sobrevivió por los pelos, quien no lo contó… y algún que otro traidor…Pero lo más destacable son las miradas cómplices que se generan entre jugadores, las risas ante las ocurrencias de unos y otros, los silencios tensos que siguen a una pifia en los dados y la emoción de un éxito con el que acabáis con esa amenaza que se cernía sobre vosotros desde el inicio.


En cada mesa, una aventura diferente. Y, sin embargo, con muchísimo más en común. Todas vivas y emanando un sentimiento fuerte de camaradería. Esta vez, también en colaboración con nuestros compañeros de Acnil. Y es que eso es lo que hace especiales estas Jornadas, lo que sucede alrededor de los juegos. La bienvenida a los recién llegados, y el reencuentro entre amigos, organizadores y directores. Porque solo entre todos se hace posible.
Ajetreo vuelve a demostrar que esto del ocio alternativo va de generar comunidad: de sentarse a una mesa con desconocidos, adentrarse en una mazmorra para resolver imprevistos y tomar decisiones imposibles, y levantarse de ella con nuevos compañeros de aventura.
Así cerramos estas jornadas. Recogemos los dados… pero las ganas de jugar siguen ahí.
Latiendo fuerte.
Si estuviste allí… seguro que ya estás esperando las siguientes. Y si no…¿a qué esperas?
¡Nos vemos en las mesas!
Daniel.

