La decisión no ha sido fácil…Pero, ¡aquí está!
Hace unas semanas, nos lanzamos (¡insensatos!) a iniciar una serie de artículos con los que tratar de definir y acercaros, aunque con una perspectiva amplia, a los diversos tipos de juegos de tablero que rondan nuestras mesas y pueblan nuestras pequeñas (no tan pequeñas realmente, lo sabemos…) ludotecas personales.
¡Damos el siguiente paso!
Tras adentrarnos en los Eurogames y Deck-building, os traemos esta segunda entrega, en la que nos sumergimos en el mundo de los Amerigames.
Tanto para quienes ya los estéis disfrutando como para quienes este concepto pueda resultar totalmente nuevo, ¡seguid leyendo!
Amerigames
Los llamados Amerigames son juegos que encajan dentro de lo que se conoce como “estilo americano”, en los que se suele otorgar prioridad y relevancia a la temática y al trasfondo por encima de la mecánica del juego.
Se podrían describir como una serie de experiencias inmersivas, las cuales se favorecen por la inclusión de ciertos elementos en el tablero, como, por ejemplo, miniaturas y escenarios llamativos.
El objetivo principal de estos juegos consiste, de forma general, en superar un reto, propósito o misión que plantea el propio juego en cada partida. La manera de alcanzar dichos objetivos es a través de la progresión de los personajes que se ven involucrados en la partida, mediante una mejora continua de sus habilidades, acciones o talentos. Es decir, el motor principal de estos juegos es mejorar y hacer que tu personaje evolucione, en contrapartida a la gestión de recursos que marca los Eurogames.
Por si os pudieran sonar algo más, de esta categoría surgen los llamados ”dungeon crawler”, los cuales podrían definirse como “Amerigames dentro de una mazmorra”, entendiendo mazmorra como un tablero que va variando en función de cada partida, el cual nos obliga a explorar y derrotar enemigos para poder avanzar.
En cuanto a experiencia de juego, dentro de los Amerigames encontramos una amplia variedad, desde aquellos que pueden tener un carácter más competitivo, a otros más cooperativos, pasando por el punto intermedio de los semicooperativos. ¿Las diferencias entre ellos? En los competitivos, no habrá alianzas posibles, ya que lo fundamental es que cada persona, a nivel individual, supere el reto propuesto por el juego antes que las demás. En los cooperativos, por otro lado, los jugadores se alían y ponen en común sus ideas y habilidades para superar el reto propuesto por el juego, mientras que los semicooperativos se podrían entender fácilmente a través de la famosa frase “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. Siempre y cuando los intereses coincidan, se generarán alianzas de carácter inestable ya que, cuando la situación cambie, se pasará fácilmente de la ayuda y el apoyo a la traición y un sálvese quien pueda.

Las mecánicas y estrategias que subyacen a estos juegos no suelen ser tan complejas y profundas como las que nos encontramos en los Euro. La razón principal es que implican un componente importante de azar, ya que una mala tirada de los dados puede llegar a truncar acciones que han sido previamente bien planificadas y desarrolladas. Aún así, cierto nivel de estrategia también está presente, especialmente a la hora de explorar zonas nuevas del tablero a través de movimiento, de cara a evitar posibles situaciones adversas o dar con nuevos escenarios o recompensas beneficiosas.
En cuanto a la duración de las partidas, nos encontramos con un “depende” importante, ya que la mayoría suelen ofrecer mínimo 2 modos de juego:
- Modo rápido: se trata de una partida única, suelta, la cual se puede jugar con las habilidades de cada personaje mejoradas desde el principio o no. En esta modalidad, no se da un verdadero desarrollo de una historia, sino que se limitan al cumplimiento puntual de una misión.
- Modo campaña: en este caso, sí. Nos encontramos ante un verdadero desarrollo más argumental y con trasfondo, a través del cual cada persona que juegue podrá potenciar la evolución y progreso de su personaje.
Teniendo en cuenta lo anterior, la estimación media es de entre 2-4h de juego, en función de otros factores, como el número de personas jugando.
Al presentar ese modo campaña, los Amerigames pueden tener ciertas reglas de carácter algo más complejo. Sin embargo, la curva de aprendizaje es suave y asumible, incluso para personas que no tengan experiencia previa, ya que se va aprendiendo según se juega, Además, cuentan con el incentivo de la propia progresión del personaje, lo cual, de hecho, junto con la sensación de recompensa y satisfacción que conllevan las partidas, contribuye enormemente a la inmersión que comentábamos al inicio.
¿Algunas recomendaciones? Os compartimos una breve selección de aquellos juegos que, por una u otra razón, consideramos que os pueden resultar atractivos:
- Zombicide: apuesta segura para aquellos que os estéis iniciando en los Amerigames.
- Heroquest; Descent: viaje a las tinieblas: clásicos entre los clásicos. Mejor no os decimos la de horas que les hemos podido dedicar a lo largo de los años (nunca “demasiadas”, eso sí).
- Zona: el secreto de Chernobyl; Crónicas de Drunagor: algo menos conocido, pero interesante cuanto menos si os apetece adentraros en una partida diferente de lo habitual.
En definitiva, los Amerigames son y plantean algo más…Experiencias inmersivas, toma de decisiones, personajes con los que te encariñas (o detestas), y tiradas de dados que te hacen contener la respiración.
¡Pero esto no termina aquí! En el próximo y último artículo de esta serie, nos adentraremos en otras categorías de juegos de tablero para terminar de dar contorno a este variado escenario.
Mientras tanto, ¿por qué no desempolvar la mesa y lanzaros a una partida? Que sabemos que realmente no importa tanto a qué…
Que lo importante es jugar, compartir y disfrutar.
¡Hasta el siguiente turno!


Al final voy a enterarme de algo de tablero… ¡buen trabajo!