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d20 / La experiencia de jugar a rol: un viaje de 20 etapas 

27 de mayo de 2025

d20 / La experiencia de jugar a rol: un viaje de 20 etapas 

Desde Ajetreo Burgos, asociación de ocio alternativo, os describimos 20 pasos que definen los juegos de rol

Jugar a rol es adentrarse en un universo en constante expansión. Una inmersión. 

Un viaje inolvidable. Hacia otros mundos, otras realidades, otras personas.

Y. como en todo viaje, el camino se divide en etapas. 

Te invitamos a recorrer 20 momentos clave que definen el trayecto de quien se atreve a dar sus primeros pasos. Desde la incertidumbre y la curiosidad iniciales hasta alcanzar esa emoción, tensión y conexión con la narrativa, los personajes y tu mesa de juego que solo el rol puede ofrecer. 

¡Vámonos!


1. La curiosidad inicial: el primer encuentro

Enfrentarse a una hoja de Pj, un sistema de juego, reglas desconocidas y una interacción que hasta ese momento no has experimentado puede generar cierta incertidumbre. Sin embargo, así es como se planta la semilla de la aventura, porque esas dudas son positivas y despiertan la curiosidad. ¿Qué es un d20? ¿Qué habilidades tiene mi Pj? ¿Cómo sacarles partido? ¿Qué opciones tengo? ¿Y si…? Todo viaje empieza con una inquietud y una motivación por querer saber más.


2. Primera partida: rompiendo el hielo

Empiezas a andar, a interactuar, a lanzar dados. A ser parte activa en la toma de decisiones narrativas, a colaborar con tu grupo para seguir avanzando. Ya vas sintiendo esa emoción…Puede que las dudas persistan, pero ya ha surgido una chispa: la idea de que este mundo es más grande y fascinante de lo que habrías podido imaginar.


3. Introducción al rol: contar historias de forma conjunta

Dicen que en todo viaje lo más importante no es el destino, sino con quien lo compartes. Y en rol no podía ser menos. Con cada acción, cada conversación y situación vas descubriendo que tu historia no es solo tuya, sino que está estrechamente unida a la del resto de tu mesa. Descubrirlo cambia la percepción. Y tu maleta se empieza así a llenar de recuerdos y momentos compartidos.


4. La empatía hacia tu personaje

Va a ser inevitable: te vas a encariñar. Esa simple hoja de papel va a cobrar vida, porque es alguien con sueños, miedos, objetivos. Con quien vas a compartir emociones, relaciones y vivencias. Tus decisiones, son las suyas. Tus movimientos, los suyos. Tus palabras, suyas. Van a formar parte de ti, y parte de ti estará siempre presente en ellos.


5. El dominio de las reglas

Sí, “mucha cosa”. Cabe el riesgo de entrar brevemente en pantallazo azul. No os preocupéis, que con el tiempo (no demasiado), las reglas dejan de ser una barrera. Te vas familiarizando con los sistemas, las habilidades, las características, el combate… Lo que en un inicio fue un reto, se convertirá en algo natural. Y recuerda: siempre tendrás a alguien que haga de brújula cuando te puedas sentir perdido.


6. La creatividad florece

Siente la libertad, la posibilidad de. Crea tus propias estrategias, improvisa diálogos, atrévete. Es el lugar donde dar cabida a nuevas formas de resolver problemas y dilemas. Una forma de pensar e idear fuera de esquemas predeterminados y limitaciones. Que tu imaginación despierte…. 


7. El todo es más grande que la suma de sus partes

Colaboración y trabajo en equipo son las claves del éxito en los juegos de rol, y es que este viaje supone también toda una experiencia de aprendizaje a nivel social. Porque os daréis cuenta de que cada jugador tiene un papel único en el grupo, y que juntos formáis una unidad poderosa. Ya sabéis lo que dicen: si quieres llegar rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, ve acompañado.


8. La exploración del trasfondo

Te picará la curiosidad acerca del mundo que estás explorando…¿Cuál es la historia detrás de todo esto? Así es como comienzas a profundizar en el trasfondo detrás del juego. A querer descubrir más detalles sobre sus gentes, sus tierras, su cultura, misterios y vivencias. Ya no estás de paso. Vas a querer quedarte por allí una buena temporada…


9. Aprendizaje matemático y estadístico

¿Recordáis lo que decíamos de la experiencia de aprendizaje? Pues sí. Sin darte cuenta, los juegos de rol van a potenciar incluso tus habilidades matemáticas. ¿Cómo? Sencillo, y entretenido a la vez. Mediante el cálculo de probabilidades, los puntos de daño, los modificadores de habilidad, combos…Los números están ahí para acompañarte y, con algo de suerte, jugar a tu favor.


10. Construcción de mundos

Ahora que llevas bastante recorrido, puede que empieces a sentir el impulso de crear tus propios escenarios, andanzas, aventuras y desventuras. Diseñar mundos y campañas apelará a tu parte narrativa, a la creación desde un punto de vista aún más activo. El folio en blanco es tuyo, ¡déjate llevar!


11. Mejora de habilidades sociales

Interpretar a un personaje supone explorar otras maneras de pensar, de actuar y de decidir, diferentes a las propias. Asumir otro rol implica, por lo tanto, un ejercicio de empatía, comunicación e interacción social de una forma que quizás ninguna otra actividad permite. ¡Todo un desafío y una oportunidad!


12. Inspiración literaria

Entrar en contacto con un trasfondo, diversas historias, personajes y escenarios termina de algún modo reseteando tu amor por la literatura. La conexión es evidente, y es por ello que quienes juegan a rol suelen buscar inspiración en libros, mitología y leyendas que pueden enriquecer su comprensión de la narrativa y su inmersión en el juego. Y, ¿quién sabe? Quizás lanzarse a escribir su propia aventura…


13. Superación de retos

Cada sesión de juego presenta algún tipo de reto que pone a prueba tu creatividad, pensamiento crítico y capacidad de resolución. Ya sea mediante puzles, para derrotar enemigos o con el objetivo de persuadir a algún personaje a través de la palabra, la superación de estos hitos fortalecen el desarrollo de la imaginación estratégica, la confianza en uno mismo y la colaboración con el grupo.


14. La conexión dentro de la mesa (y fuera de ella)

Sentarse a compartir mesa facilita la generación de un espacio de socialización, confianza y camaradería. El viaje genera y recoge innumerables momentos y recuerdos entre tensiones, emociones varias, sanas discusiones y risas que, probablemente, unirán al grupo más allá de la aventura en juego.


15. Adaptación a roles complejos

Seguramente, y a medida que pase el tiempo y ganes confianza, te empezará a apetecer retarte a interpretar personajes más desafiantes y con un trasfondo más duro o una personalidad más profunda. Puede ser, por lo tanto, un ejercicio que te permita explorar nuevas perspectivas que nunca antes pensaste ni siquiera. ¿Quieres ponerte en la piel de un antihéroe, de un villano redimido o de alguien con una moralidad gris? Coge una hoja de personaje en blanco y empieza a darle forma…


16. El descubrimiento de habilidades personales

El rol te lleva a descubrir habilidades personales que, o bien no sabías que tenías, o bien hasta ahora no habías terminado de desarrollar. Aspectos como el liderazgo, la capacidad narrativa, la resolución de conflictos o incluso la improvisación cómica son solo algunos ejemplos de lo que jugar a rol puede aportar a nivel de crecimiento personal.


17. Los beneficios cognitivos

Diversos estudios científicos respaldan los beneficios de los juegos de rol en diversas áreas, destacando la flexibilidad cognitiva, el pensamiento divergente y abstracto, la creatividad y la memoria, las cuales pueden transferirse a contextos académicos y a la vida diaria.


18. Vía de escape de lo digital

En un mundo dominado por la tecnología, los juegos de rol nos ofrecen un respiro más que necesario. Facilitan un espacio libre de pantallas, de aplicaciones, de desconexión y conexión donde la imaginación y las interacciones cara a cara adquieren protagonismo absoluto.


19. Inmersión absoluta

Llegará un momento en que sentirás que formas parte. Que estás allí. Que eres tú quien camina, quien ve, escucha, habla. Que quien tienes enfrente deja de ser tu DJ y pasa a ser alguien más. Varias personas, de hecho, a quienes identificas sin dificultad. Les sigues los gestos, percibes el tono de su voz. Ahí, la inmersión es completa. Y es entonces cuando esas historias pasan a acompañar la tuya.


20. La simbiosis con el grupo y el juego 

Para cuando llegues al final del viaje, el vínculo con el grupo y el juego habrá alcanzado un punto de sinergia muy especial. Pensad en cómo os sentís al terminar un gran viaje: las ganas de contarle a los demás cómo ha ido, de recomendar lugares, de pensar ya en el siguiente…Pues eso mismo vais a sentir, convirtiéndoos de esta manera en embajadores del rol, compartiendo vuestra pasión y atrayendo a más viajeros.


Como hemos visto, cada etapa del viaje es una puerta que se abre hacia lo inesperado. Donde las decisiones importan, los personajes cobran vida y tú te conviertes en protagonista de historias épicas, desafiantes y emotivas.

Porque jugar a rol es más que una forma de entretenimiento. Nos impulsan a aprender, a crecer, a evolucionar y a conectar con los demás de una manera única.

Y es tener la oportunidad de vivir varias vidas en una. De viajar sin moverte de la mesa.

Así que no esperes más. Lanza los dados…

¿Cuál será tu siguiente destino?

Tags :
Ajetreo,Rol

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2 respuestas

  1. Es genial todo lo que se puede aprender y desarrollar con los juegos de rol.

    Siempre me ha hecho gracia el meme aquel que dice que “esto no es un juego, me has engañado, son matemáticas!”

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